jueves, 17 de mayo de 2012

Invadiendo terreno



La guerra civil entre amigas se declara por celos. Por celos que alejan a la damnificada en cuestión por un motivo mucho más movilizante que trae aparejado distanciamientos habituales: el novio.

El tema acá es distinguir entre el chongo y el novio.

El chongo está siempre. Va, viene, un día se borra, vuelve a aparecer, lo odiás, lo querés, lo extrañás, te bancás que se lo trague la tierra, lo volvés a ver y es el hombre de tu vida. Tus amigas hacen de él un identikit de acuerdo al sentimiento de amor y odio permanente que ronda en tu cabeza. Los fines de semana aprovechan para chusmear entre mujeres y preguntarte por qué capítulo vas  de la novelita de tres tomos que te estás armando con tu macho. Para vos Hugh Jackman es un poroto.

Incluso se sabe de la existencia de una diversidad de chongos. Está el de la facu, el vecino, el hermano de tu amiga, el que atiende en los chinos, el amor imposible amigo de un ex chongo, en fin... Hay para todos los gustos. Entiéndase en este punto, que una mujer jamás está exenta de chongos. Como así tampoco de ojos. El "Se mira y no se toca", es probable, pero mirar, se mira siempre. La simulación barata de que 'estando con...' no mirás a nadie más, no te la creo. Esto no es ficción.

Ahora bien, cuando el chongo de una amiga pasa a un nivel superior, hay sólo una opción posible: O te cae o te cae. El ex-chongo pasa a ser 'novio'. Título difícil de mantener, tolerar y sobrellevar por ambas partes. La cosa se complejiza elevando la potencia a 20.

Las amigas de la novia somos complicadas. Si ya es difícil ser chongo, no quiero imaginarme lo que es tener el rótulo de formalidad. Los celos saltan a la luz. Primero todo muy bonito, incluso uno incentiva la consumación.

Te tragás al fulano con aguarrás, le mandás sonrisita de simpática para generar una confianza mutua. Nada. Cuando no va, no va. Al final, escupís para arriba y sin correrte del recorrido terminás con un salivazo en el medio de la frente. Novios densos, insufribles, pesados. Fanáticos invasores de la intimidad amiguísticamente-femenina. Flaco, acá no te metás.

Que la "Noche de chicas" se mantenga en silencio y en secreto sustancial porque probablemente (y con victoria) haga hasta lo imposible por terminar el circo y llevársela de contrabando. 

Si hay novios amigos de las amigas de la novia, bienvenidos sean. Ahí es cuando pienso en mi ex. Imposible olvidar el sosiego, la mirada paciente, las marcas imborrables... aquellos que hacen el esfuerzo porque todo sea diferente...

3 comentarios:

Agustina dijo...

Me reí mucho, pasé por todos esos lugares. Hasta por el de "novio", pero en nena. Con amigos que no me querian y todo eso.
Muy bueno antoo! Gracias por pasarte :)
Besooo.

Bel dijo...

JAJAJAJA que grosa mi amiiiga! :) Te amoooo!

Emiliana dijo...

Siempre amo las fotos que pones... posta!
Beso grande