A partir de mi experiencia en la mudanza que estoy viviendo y a causa del desorden absoluto que me rodea, identificaré una serie de ítems que son parte de mi presente:
- El color marrón sin onda de las cajas no combina con las paredes naranjas de mi habitación. Véase aquí el amontonamiento de cajas. Si los mezclamos con un tono pastel anaranjado obtenemos como resultado las ganas de cortarse las venas con Gillettes Prestobarba Excel de mi padre. No sé quién diablos asesoró al creador de cajas para mudanza.
- Ese amontonamiento de cajas del que hablaba en el punto anterior llegó a tal extremo que no me deja abrir las ventanas de mi habitación a no ser que me trepe e intente colarme en los pequeños huecos que quedan y estirar mis holgados brazos hasta alcanzar abrirlas. Eso conlleva un alto porcentaje de mi tiempo viviendo semi a oscuras.
-El hecho de vivir semi a oscuras te provoca un mal humor, una mala onda, una cara de no-felizcumpleaños importante.
-La caripela irritable hace que quienes te rodean pregunten "¿Te pasó algo?", "¿Por qué andás con esa cara?", "Uh, ¿y ahora qué te pasa?" y un centenar de etcéteras más. A lo que yo tengo que responder resoplando por dentro: "Estoy así por un par de cajas. Abstenéte de seguir preguntando."
Para resumir: Gracias cajas, me hacen la vida más fácil.
