lunes, 29 de agosto de 2011

El mostacho



-¿Sabías una cosa? Cuando quiero reírme de vos te imagino con vello facial en la boca...
-EH??!!!
-Eso. Que te imagino con bigote.
-Mirá vos... muy interesante. ¿Y no sería más fácil imaginarme en otras situaciones de un nivel de patetismo mucho mayor y reírte un poco más?
-Mmmmm, a ver, como por ejemplo...?
-Como por ejemplo la noche de "Carlitos xxx" en donde me pasé mendigándole amor, cual loca psicótica, colgada de su cuello mientras de fondo sonaba "Yaaaa se acabó el amoorr, todo teeerminóo..."
-Ah, pero sos una boluda bárbara..

El tema de tener un blog llamémosle "público" en donde mucha gente de tu círculo cercano se acerca a pispear (y en el cual escribís momentos bochornosos de tu no-tan desgraciada vida) es todo un dilema. Hay que ajustarse a las necesidades del público(?) y buscar la forma o de cambiar nombres y hacer retoques o de ir al choque y consultar con los damnificados si quieren ser partícipes de la escena del crimen. 

La noche de Carlitos xxx es comparable a una pila. Polo negativo: noche traumante que dejó secuelas. Polo positivo: anécdota para contar propensa a terminar en risas y más risas. Ojo que todavía faltaban mencionar mis "Carlitos xxx no te vayas, yo te amo. Carlitos xxx, por favor, no me hagas estoooo..." Me acuerdo y me doy vergüenza. Ahí quedó Anto, llorando como la mejor mientras me consolaban mis amigas, buscando la forma de defenestrar al Carlitos. Cuán patética puede llegar a ser una, increíble. 

La cuestión es que este Carlitos triple x sabe que es Carlitos triple x, incluso si lee esto es un 150% consciente de que se trata de él. Mi hermana detectó al instante de quién se trataba. Lo importante es que quedó como una experiencia, como una anécdota más que saco a la luz para despanzarnos de la risa entre amigas, como una imagen mía con un pedazo de pelo en la cara al estilo Guillermo Francella.


miércoles, 3 de agosto de 2011

Introspección



Psicoanalizo mi propio yo interno y saco a la luz pensamientos que tenía estancados, obstruídos por la nostalgia de días pasados. Siempre fui un poco así, meditabunda, pensativa, distraída... Viviendo en un ensimismamiento constante que hace alejarme del mundo... y que me vuelve a arrimar. Lo tengo ahí, limitando con mi pelo y me aparto 30km al norte para seguir volando absorta por mis ideas.

Punto final. Se desvaneció la pena como pequeño garabato en un vidrio empañado.
Y me vuelvo paciente para buscar las palabras exactas que hoy me definen. 
Y me vuelvo tenaz para cicatrizar ese ayer efímero.
Y me vuelvo... para descifrarte.
Girar y tenerte
cerca


te
quiero
conmigo.


jueves, 21 de julio de 2011

Análisis errado


Tuve un flashback, un retrotrack que me despanzó de la risa esta mañana.

Desde chica padezco cierto grado de lipotimia que hace darme mareos o bajones de presión, por lo cual voy seguido a controlarme y a soportar una seguidilla de todo tipo de análisis.
En una de esas rutinas, mi papá, advirtiendo del atolondramiento muy habitual en mi persona, me preguntó media docena de veces si había cerrado bien el recipiente del análisis.

-PERO OBVIO, PAPÁ. Tan tarambana no soy. [véase aquí el vocabulario de una tipa segura de sí misma]

Pero sí. Soy tarambana, atropellada, despistada... un curriculum perfecto para presentarle a mis futuros suegros.
La cuestión es que en uno de esos encontronazos con el típico tarrito de orina, tuve un "desliz". Se ve que la tapa no cerró. No hizo "click", diría mi hermana.
Mientras estábamos en el laboratorio, me asomé al bolso y no puedo explicarles la cara de mi viejo cuando le dije que se filtró toda la acuosidad en la bolsa que estaba adentro. A esta maravilla sumémosle un auditorio completo de gente observando una escena tan familiar y poco humillante.

Qué cosha golda.

Creo que con esto perdí las posibilidades de que alguien se me acerque.
La vida está para vivirla... y reírse, gente! llevo mis papelones con orgullo.


jueves, 23 de junio de 2011

Renacer


Quiero sentarme en el balcón de tus miedos
                          Desayunar besos con sabor a eternidad
Que existan los parasiempre
                                                                       los hastaluego
los teprometo
Que tu piel me despierte en las mañanas
                                                                       y en las siestas
causando antojos con gusto a quieromás...




           

lunes, 13 de junio de 2011

Abrazos en oferta



Venía caminando dispersa totalmente, mientras escuchaba música en el mp3. Iba sumergida en mi mundo por la avenida más linda de Rosario a mi gusto, Pellegrini, y en eso pasa un grupete de chicos con carteles en la mano y sonrisas que regalaban a todo el que se acercara. 

No presté ni un poco de atención porque gracias a mi ceguera total, no veía siquiera una letra de lejos. Seguí caminando mientras en susurros canturreaba te conocí un día de Enero, con la luna en mi nariiiizzz... Uno de los chicos se instala delante mío con una cartulina entre las manos que rezaba: "ABRAZOS GRATIS". 'Hoy es el día de los abrazos, querés uno?'

Mi cara no sé de qué era. Asombro. Sorpresa. Susto. Era una broma, me estaba hablando en serio o qué?

Un gentío totalmente desconocido para mi, comienza a abrazarme y a desearme buena vida y mucha paz, mientras yo seguía tiesa con cara de noentiendonada. Oh, pero qué gentecita más linda. 

No se ofrecen abrazos hoy en día. La gente no se toca, ni siquiera se mira. Qué nos está pasando? Dónde quedó aquella calidez en las personas, las sonrisas fáciles y sin motivo alguno, los "Que tengas un buen día", los "Qué tal, cómo andás?", los minutos para saber del otro, los "Te espero", los "Te quiero"... Los sentimientos a flor de piel, las carcajadas espontáneas, las miradas que se basan en largos silencios que parecen vacíos y sin embargo están repletos de todo...

Hoy quiero abrazar y que me abracen. Fuerte. Bien fuerte. Fortísimo.